martes, 18 de octubre de 2011

El ruido de fondo.

Recuerdo perfectamente la piel que tenían sus dedos. He tenido miedo desde entonces.
He tenido miedo a dejar de actuar con el corazón y comenzar a actuar con la cabeza. He estado a punto de medicar mi pasión, como si estuviera enferma, como si la razón fuera a poder calmar la sed de mente y sentimiento que tengo. 
He tenido miedo a caer en el círculo que conforma la identidad kantiana, a dejar el N. que llevo dentro de lado, apartado de todo, como si de un tumor en el corazón se tratara. Y ese es, precisamente, el problema: el corazón.
El músculo que se retuerce en sí mismo y hace llegar la sangre a toda parte de mi cuerpo ha quedado enterrado en el miedo, reducido a médanos. 
Miedo a que todo lo engulla el tiempo. El tiempo, ese enemigo común, decía Cioran,  que la única teleología que tiene está oculta en sí misma: apagarnos y descubrirnos como fantasmas el uno del otro. Matarnos al fin y al cabo. Pero el sentimiento siempre fue más fiero y fuerte que la razón y hay cosas que, simplemente, no mueren. Como si de colillas de un cigarro fumado a medias se tratara, como una copa de vino que no se ha acabado de beber, así nos encontramos: a medias. Y  mi mente se forma en un interrogante pendido del cielo, como si no entendiera nada, cuando, en realidad, lo entiendo todo. 

jueves, 29 de septiembre de 2011

Arañazos.

¿Ves esto? Son las marcas que han dejado en mi tímida esperanza. Dicen que el pasado es irredimible, que el futuro es incierto y que lo único que nos queda es el presente inmediato. 
Razón no le faltaba a Michelstaedter al hablar de persuasión como posesión absoluta de nuestro presente. Pero, realmente, ¿quién posee el presente en su absoluto? Sólo vivimos el presente por las cosas que esperamos del futuro. Al final las horas que poseemos son sólo eso: canciones repetidas una y otra vez. 
Así es como la realidad se convierte en un bucle, en una espiral de sentimientos que no son más que una pesadilla, una enfermedad del alma que acaba descubriéndose la cara como algo fisiológico. 
Sucede que cuando las velas del alma se agujerean, el barco que conforma la mente empieza a hundirse, como si realmente lo sintiera. Como si de verdad el agua llenara mis pulmones sustituyendo así el poco aire que tenía, colapsara mis fosas nasales y me dejara totalmente sin respiración. Y la voz se apaga, nadie parece oír ya los gritos que, rasgados de auxilio, quedan en bocanadas de aire mudas. Y como si el oído del mundo se hubiera quedado sordo: todo queda reducido a médanos.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Maldito.

Bajo esta costra de hueso y de piel que es mi cabeza, hay una constancia de angustias, no como algo moral, como las raciocinaciones de una naturaleza imbécilmente puntillosa o habitada por un germen de inquietudes en el sentido de su altura, sino como una (decantación)
en el interior,
como el desposeimiento de mi sustancia vital,
como la pérdida física y esencial
(quiero decir en la vecindad de la esencia)
de un sentido.

lunes, 26 de septiembre de 2011

En mayúsculas.

"¿Para qué escribe uno si no es para juntar sus pedazos?"

Son demasiadas las veces que empuñar un bolígrafo se convierte en deporte de alto riesgo. 
Una no sabe si va a salir ganando la batalla contra la hoja en blanco o si va a salir más rota de lo que estaba hace unas líneas atrás.
Sin embargo, demasiadas son las veces también que es lo único que queda: escribir. Escribir como si realmente fueras a traspasar el papel, escribir como si la tinta saliera de tu dedo, directamente desde el corazón, como si de verdad, lo que estás escribiendo fuera a parar el tiempo y a cambiar el mundo. Como si fuera a devolverte las  horas perdidas en las que no puedes dormir. Escribir se ha convertido en la acción que recoge los médanos de mi alma, que no son más que hojas secas de algún árbol perdido en tu cabeza. Y así me hallo, como esperando, como si el destino se hubiese olvidado de mí, como si existiese tal cosa. 
Todo es culpa de mi mente, de mis pensamientos, que son más grandes que mi cabeza y mi cabeza, que lo único que hace es robarme el tiempo de sueño, como si ésto le sirviera de algo.
Mis noches sólo pertenecen al café y al tabaco, al abismo y a la opacidad que conforma el techo de mi habitación.
Doy la batalla por perdida, mis sentimientos nietzscheanos han ganado a la razón kantiana.

"Tantas cosas nos atraen en el futuro, y sin embargo queremos poseerlas inútilmente en el presente."

martes, 12 de julio de 2011

El arte de huir.

He descubierto que soy escapista.

He descubierto que la mitad de cosas que me pasan en la vida me dan algo más que miedo: me aterran.
Y así me descubro, como escapando de todo.
Luchar es un arte que ya hace tiempo quedó añejo. Que cada día me descubro enredada en mis sábanas, sin a penas haber dormido nada, con la cabeza llena de pesadillas y cuentos chinos de princesas que en realidad son prostitutas y de príncipes que en realidad se dedican profesionalmente a partir corazones. 
Y así me descubro, como huyendo de todo, como si no supiera hacer nada mejor que huir.
Correr ha dejado de ser una metáfora, volar se ha convertido en lo imposible. 
He descubierto que la vida es eso que pasa por la noche, a horas intempestivas, silenciosamente, sin darte cuenta, cuando las horas pasan y pasan, y no hay resuello.  Sólo hay un monstruoso insomnio que te quema por dentro, como si de un incendio se tratara, y no queda nada de mí, nada más que un cadáver.
Y el insomnio es lo que tiene, que parece que la vida no pase, que todas las horas se descubren como iguales. 

viernes, 17 de junio de 2011

Obsesiones.

Definitivamente: obsesionarse es la obsesión. 
No es fácil despojarse de los harapos que conforman las ropas mentales de hoy en día. Me pierde perderme y, como si de escribir epopeyas se tratara, corren ríos de tinta en mi cabeza sobre el mismo tema desde hace ya algún tiempo. La inspiración, que dibujaba un camino de mi mente al bolígrafo, ahora no es más que un médano que no sobrevive a la brisa primaveral ni a las horas intempestivas.
No hay resuello.
El tiempo, que para unos pasa tan rápido, para mí es un algo que no acaba de ocurrir. El tiempo ya no es el invento humano; maleable al gusto subjetivo de cualquier persona. La temporalidad se ha convertido en lo no-tangible.


jueves, 26 de mayo de 2011

De locos.

La locura, cuya voz el Renacimiento ha liberado, y cuya violencia domina, va a 
ser reducida al silencio por la época clásica, mediante un extraño golpe de 
fuerza. Se sabe bien que en el siglo XVII se han creado grandes internados; en cambio, no es tan sabido que más de uno de cada cien habitantes de París, ha estado  encerrado allí, así fuera por unos meses. Desde la mitad del siglo XVII, la locura ha estado  ligada a la tierra de los internados, y al ademán que indicaba que era aquél su  sitio natural. En todo caso, no puede ser azar el hecho de que los primeros hospitales de insensatos hayan sido inundados precisamente a fines del siglo XV en España.
Si tomamos las cosas al nivel de los resultados, parece que sólo se haya hecho  una transición entre una teoría jurídica de la locura, bastante elaborada para  discernir, con ayuda de la medicina, sus límites y sus formas, y una práctica  social, casi policíaca, que la capta de una manera masiva, utiliza formas de  internamiento que ya han sido preparadas para la represión, y olvida seguir en  sus sutilezas las distinciones que se reservan por y para el arbitraje judicial.

 

martes, 24 de mayo de 2011

Las vacaciones de Hegel.


Tanta fe se tiene en la vida, en la vida en su aspecto más precario, en la vida real, naturalmente, que la fe acaba por desaparecer. El hombre, soñador sin remedio, al sentirse de día en día más descontento de su sino, examina con dolor los objetos que le han enseñado a utilizar, y que ha obtenido al través de su indiferencia o de su interés, casi siempre a través de su interés, ya que ha consentido someterse al trabajo o, por lo menos no se ha negado a aprovechar  las oportunidades... ¡Lo que él llama oportunidades! Cuando llega a este momento, el hombre es profundamente modesto: sabe cómo son las mujeres que ha poseído, sabe cómo fueron las risibles aventuras que emprendió, la riqueza y la pobreza nada le importan, y en este aspecto el hombre vuelve a ser como un 
niño recién nacido; y en cuanto se refiere a la aprobación de su conciencia moral,  reconozco que el hombre puede prescindir de ella sin grandes dificultades.  
Si le queda un poco de lucidez, no tiene más remedio que dirigir la vista hacia  atrás, hacia su infancia que siempre le parecerá maravillosa, por mucho que los cuidados de sus educadores la hayan destrozado. En la infancia la ausencia de toda norma conocida ofrece al hombre la perspectiva de múltiples vidas vividas al mismo tiempo; el hombre hace suya esta ilusión; sólo le interesa la facilidad 
momentánea, extremada, que todas las cosas ofrecen. Todas las mañanas los niños inician su camino sin inquietudes. Todo está al alcance de la mano, las  peores circunstancias materiales parecen excelentes. 
Luzca el sol o esté negro el cielo, siempre seguiremos adelante, jamás dormiremos.  

domingo, 15 de mayo de 2011

Eros se escribe con ωmega.

Se ha escrito mucho sobre el Amor, demasiado quizá, pero si tuviera que quedarme con uno de los más grandes escritos sobre el Amor y sus concepciones éste sería, sin duda alguna, El Banquete del antiguo Platón. El Banquete no sólo ofrece una nueva visión (si lo contextualizamos en la época, claro) sobre el Amor sino que también aporta distintos puntos de vista. El Amor ya no es Afrodita, es más, ésta queda reducida a la sombra de lo que Platón llamó Eros. 
El Eros es entendido por Platón como deseo, el deseo amoroso en sí. Pero no es sólo un deseo sexual o físico, para el griego no sólo va más allá de lo afrodítico sino que trasciende a la philía. 


El eros caldea el corazón, desliga los miembros, quema el alma, sacude al amante como un vendaval, y produce los más dispares efectos, según los poetas líricos; frente a él de poco vale la razón y la cordura; es invencible en la refriega e ingobernable. Induce a la manía, al delirio, cuando se desboca, según cuentan ejemplos trágicos. 


Quien mejor lo vio, sin duda, fue Foucault: más allá del encuentro con el otro, del uso del sexo y de placer, de la chresis aphrodisíon, el eros busca la verdad del alma, la trascendencia personal.
Realmente es así como debería ser el amor; tratarlo y ser tratado como si éste de verdad existiera.

viernes, 6 de mayo de 2011

Veluciferina.


Con toda la razón del mundo Goethe tildó a nuestra época con el calificativo de veluciferina. Veluciferina es un adjetivo que yuxtapone el concepto de veloz con el sustantivo de Lucifer. 

Lo que Goethe quería poner de relieve ya en su época y, sin embargo, también en la nuestra, es que vivimos rehenes de la prisa.
En la Ilustración la política todavía no vivía arrodillada ante la economía: Antes era la política la que regulaba el tempo de la economía, pero ahora, amigos míos, la mano invisible de Adam Smith ya no existe. Ciertamente, la caída del muro de Berlín fue un punto de inflexión que hay que tener también en cuenta.
Ésta época, nuestra época, es una época no sólo veluciferina, sino que, el capitalismo se ha convertido en la epifanía del espíritu.
Sí, es cierto que hay diferentes tipos de capitalismo, desde el financiero hasta el industrial, pero nos hemos dejado fascinar por el neoliberalismo y por esa mano invisible inexistente que suturaba las heridas.
Pero hace ya tiempo que la política se ausentó de la política y dejó a la economía ser la dueña de la monopoli.  
Pero esta época es la menos ilustrada de todas, ya no hay motores políticos que regulen nada y ahora sólo compramos y nos compran.
Somos yugos de la prisa: Dinero rápido, adelgazamiento rápido, sexo rápido, comida rápida, sensaciones rápidas, experiencias rápidas, amistades rápidas aquí y ahora y ya.
Éste es el tiempo líquido en el que vivimos, el culto a ciegas a la aceleración.
Ni siquiera la solución de los impuestos que propuso el genio de Sloterdijk tiene cabida en estos tiempos modernos. Si sucediera, si por un casual se diera lo que él propuso nos veríamos irremediablemente condenados a otra Revolución Francesa y a sus consecuencias, esto es, personas unilaterales y escindidas: ciudadanos pasivos y ciudadanos activos.
Y la Ilustración ya nos dejó lo bastante escindidos como para volver a ello. Además los antiguos y pasados de moda de La Escuela de Frankfurt tendrían demasiado para escribir y eso tampoco se puede permitir, que Habermas ya tiene una edad y empieza a estar enajenado.

Pero el problema de todo esto es que: Todos aquellos que no están al ritmo de la sociedad, simplemente quedan rezagados y sin resuello. Hay que vivir, pero por lo visto es más importante vivir YA y rápido, que vivir cada momento intensamente, como si del último de los momentos se tratara.
Es triste, pero es así.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Entre comillas.

Mi cabeza ha pasado a ponerte entre comillas. 
Si pudiera deletrear los fonemas que conforman tu nombre en cursiva, créeme, lo haría. Si pudiera dejar los dos hemisferios de mi cerebro en un mismo sitio, créeme, también lo haría. Pero se dibujan entre diferentes lugares y es tremendamente difícil llegar a localizarlos dentro del laberinto de mi cabeza. Ícaro ya hace tiempo que falleció y aún y así se celebra su caída cada vez que apareces danzando en mi estómago. 

sábado, 23 de abril de 2011

Johnny Quid



- ¿Ves ese paquete de tabaco Virginias que 

está al final del piano?

- Sí...
- Todo lo que debes saber de la vida está entre esas cuatro paredes. Una de tus personalidades es  seducida por ilusiones de grandeza. Un paquete dorado king size, con insignia real, Una atractiva invitación al glamour y la riqueza.  Una sutil sugerencia de que los cigarrillos son tus leales amigos. 
Y eso, Pete, es mentira.  
Tu otra personalidad intenta llamar tu atención al otro aspecto de la discusión. Escrito en aburridas letras blancas y negras,
está la declaración de que esos pequeños soldados de la muerte, de hecho, te matarán. 
Y eso, Pete, es verdad.
La belleza es un atractivo llamado hacia la muerte y yo estoy adicto al dulce sonido de su sirena. 
Lo que empieza dulce, termina amargo. Y lo que empieza amargo, se endulza. 

miércoles, 20 de abril de 2011

Dormir.

A veces duermo.
Es extraño, pero hay veces que consigo dormir. Es como que sucede y ya está.
Hay mucha gente que no aprecia las horas de más que se nos da a los que no podemos dormir. Horas que se mueren dentro de las páginas de un libro a altas horas de la madrugada de un día cualquiera; de un día tras otro.
Simplemente no se puede hacer nada. Debería estar durmiendo y simplemente no lo estoy.
Estoy demasiado cansada como para estar durmiendo. Hay tantas cosas por pensar que faltan horas. Horas que le robo a la noche.
Es así de simple y de complicado. Hay demasiado por soñar como para estar durmiendo. La gente duerme demasiado. La gente piensa demasiado y no sirve para nada. La gente usa demasiado el cerebro y muy poco el corazón. Hay muchos que ni siquiera usan el cerebro.
Es la inercia de la vida.


Pero hay veces que duermo.

viernes, 15 de abril de 2011

Abraxas.


Abráxame fuerte que ya no quedan abrazos.

Se conoce que Abraxas era el único capaz de dar el equilibrio ontológico que se daba entre las luchas continuas del mal y del bien, que conseguían, con todo éxito, desequilibrar esa balanza que conforma nuestra alma.
Quizá sea Abraxas el que ahora mismo manipula los títeres de la balanza de mi alma. No sé bien bien dónde la dejé o si alguien me la robó y luego huyó, como hace el diablo, que las roba y luego desaparece. Así eres tú. Así te veo, como un demonio.

Mientras mi balanza siga equilibrada, no habrá demonio ni deidad antigua que consiga desequilibrarla, los libros me han aportado más que cualquier cosa en todo este tiempo.
Aunque ahora no se puede hacer nada para dejar de sentirme como si fuera un receptáculo donde puedas dejar tu corazón cuando las cosas se te tuerzan. Así me hallo demasiadas veces, como un receptáculo vacío.

sábado, 9 de abril de 2011

No es el tiempo que pasa, sino el tiempo que no pasa.

En el fondo, como no dormía durante la noche, no servía para nada durante el día, no podía ejercer una profesión. Después de haber pasado toda la noche en vela, no se puede hacer el payaso durante el día, ni hablar de cosas que no te interesan. Creo que no está del todo mal padecer insomnio, porque te abre los ojos. El insomnio te coloca fuera de la esfera de los vivos, de la humanidad. Estás excluido. Y la vida sólo es posible mediante la discontinuidad. Por eso soporta la gente la vida, gracias a la discontinuidad que da el sueño. La desaparición del sueño crea como una continuidad funesta. Cuando estás en vela, estás solo… ¿con quién? Con nadie. Estás solo con la idea de la Nada. Pero resulta una evidencia, lo sientes casi físicamente y todas las cosas que eran sólo conceptos se convierten en realidades vivas. ¿Qué sentido tiene ese paso del tiempo? Tú estás ahí, todo el mundo ronca, el universo ronca y tú eres el único que está en vela. Sí, el insomnio es en verdad el momento en que estástotalmente solo en el universo. Totalmente.

En las 
noches blancas es en las que se crea… No sólo eso, sino que, además, comprende uno, sobre todo. Mire, la vida es muy sencilla: la gente se levanta, pasa la jornada, trabaja, se cansa, después se acuesta, se despierta y vuelve a empezar otra jornada. El extraordinario fenómeno del insomnio hace que no haya discontinuidad. El sueño interrumpe un proceso. Pero el insomne está lúcido en plena noche, en cualquier momento, no hay diferencia entre el día y la noche. Es como un tiempo interminable. El insomne vive en otra temporalidad; es otro tiempo y otro mundo, ya que la vida es soportable sólo gracias a la discontinuidad. En el fondo, ¿para qué dormimos? No tanto para descansar cuanto para olvidar. El tipo que se levanta por la mañana después de una noche de sueño tiene la ilusión de comenzar algo. Pero, si velas toda la noche, no empiezas nada. A las ocho de la mañana estás en el mismo estado que a las ocho de la noche y toda la perspectiva sobre las cosas cambia necesariamente. Me parece que, si nunca he creído en el progreso, si nunca me he dejado engañar por esa estafa, ha sido también por eso. No es el tiempo que pasa, es el tiempo que no pasa. Y eso cambia nuestra vida. La vida sólo es soportable si no estamos conscientes de cada momento que pasa; de lo contrario, estamos perdidos.





    viernes, 8 de abril de 2011

    Nos piensan.







    La vie est la farce à mener par tous.


    Ya lo decía Rimbaud: No pensamos, nos piensan.
    La moral es la debilidad del cerebro. La gente duerme demasiado y sueña más bien poco. Muy poco.
    Así, nos compran los sueños porque los vendemos. Nos conformamos y no luchamos. La venta de la pasión ha pasado de estar ilegalizada en el mercado negro a ser  el principal combustible de la sociedad del siglo XXI. La razón, que ha pasado a yuxtaponerse entre los conceptos del temor y el amor, ha deshecho por completo la oportunidad de las personas de ésta sociedad a dejar florecer la semilla nietzscheana que todos llevamos dentro. Y es así como el alma muere en vida. Es así como veo cadáveres intentar soportar el peso de esta vida sin darse cuenta de cuánto pesa. Todo es una farsa.
    Todo es mentira.
    Tú vida es mentira.
    Es una serpentina de ilusiones perfectamente trenzada con el poder que otorga la conformidad. El conformismo, síntoma del aburrimiento y la pasividad vital, es el protagonista de tu vida. Y tú, querido amigo, no eres más que un personaje secundario en la parodia teatral que conforman tus días. 

    *And I'm sorry, dear, but don't you dare say another word.


    Tal, yo hubiera sido mala insignia de posada.





    Después la tormenta cambió el cielo, hasta el anochecer.
    Fueron países negros, lagos, varas,
    columnatas bajo la noche azul, estaciones.

    lunes, 4 de abril de 2011

    Ingenieros del alma.

    Espías del presentimiento.

    Y aún y así no nos dejamos llevar por lo que sentimos. Tenemos demasiado miedo.

    domingo, 3 de abril de 2011

    El arte de complicar las cosas.

    (Y el resultado de llevar dos días sin dormir y seguir sin tener sueño.
    ¿Dónde habrá ido? ¿Dónde están las ganas de dormir? ¿Por qué sólo un cansancio infinito?)


    El empeño que demasiadas veces se pone a complicar las cosas debería estar considerado un Arte. A diferencia de otros, no está perdido, ni muchísimo menos. Son las ganas de no dejarse llevar por los sentimientos y darle la importancia infinita  y errónea que no se merece al cerebro, la razón y al pragmatismo.

    Son las oportunidades que se pierden en el camino hacia la muerte que configura la vida las que no vuelven a renacer.
    Sólo cabe el sentimiento de la apatía, la lástima, la pena, el vacío, la tristeza y quizá el agradecimiento.
    Pero sobre todo, se deja espacio al vacío.

    Señores, hoy nos hemos quedado sin combustible. Mi piel no volverá a estar en llamas durante mucho tiempo. 



    jueves, 31 de marzo de 2011

    Liebe ist leise y todo eso.

    und
    ich hab dich immer geliebt
    aber eben leise
    ich hab dich immer geliebt
    aber eben auf ne' ruhige Art und Weise
    denn Liebe ist leise
    und alles hier ist laut
    Liebe ist kein Rock'n'Roll
    sie ist leise


    Y es que realmente nadie sabe lo que es el amor. 
    De todas maneras no sé hasta qué punto nos serviría saber qué es exactamente. Si es un ungüento de escalofríos, nudos en el estómago mezclados con el olor de tu pelo o el color de tus ojos. Eso nadie lo sabe.
    Sólo las horas gastadas en beber té pueden darle a uno la confianza suficiente como para pararse a pensar en ello.

    martes, 29 de marzo de 2011

    Liebe meines Lebens.



    Und selbst wenn ich dich nie kriege, 
    wird eines für immer sein. 
    Der Schmerz in meinem Herzen 
    Mein Leben ohne dich gewesen zu sein.
    Und so wird es immer bleiben. 
    Du kannst gar nichts dagegen tun..

    sábado, 26 de marzo de 2011

    Sobre los Héroes.

    Soy una romántica.
    Siempre pensé que la pasión y la motivación que el idealismo y el romanticismo alemán levantaban en mí no iría jamás más allá de las lecturas a altas horas de la madrugada.
    Pero los ilustres como Goethe, Lessing, Schiller o el mismo Marqués de Sade han hecho que empiece a creer que necesito un héroe. 
    Soy una romántica.
    Las horas a solas con Werther y la adaptación de su pensamiento por escrito se infiltran en mi cerebro y en mi corazón cada vez que me veo a mí misma en cada palabra.
    La angustia y la desesperación en las que el joven Werther basaba su hastío no distan tanto de una joven contemporánea como yo. Que comparto sus penas. 
    Que las siento también y tan bien.
    Amante de todo lo que tenga que ver con Alemania en mis horas muertas, amante de la tristeza del romanticismo, amante de lo romántico, es posible, sí, que necesite un héroe.
    Es también probable que Heidegger sembrara los médanos de ésta pasión que llevo dentro desde hace tiempo. Es seguro que el gusto que le encuentro a la apatía sea gracias a leerme en cada libro que tiene que ver con lo citado previamente. 
    Es por esta serie de cosas, sucedáneos de sentimientos, por lo que ahora me encuentro afín a mí misma. Es por esto que la dialéctica alma y mente sigue y seguirá vigente en mi cuerpo.
    Es por esto que la inspiración se halla bajo cero y demasiadas son las veces que uso la reserva de mi gasolina mental.
    Pensamientos por escrito, dicen. 
    Sí, necestio un héroe.


    * Así habló N. :
    "Quien no es capaz de tenderse, olvidando todo pasado, en el umbral del instante, quien no sabe estar ahí de pie en un punto, cual una diosa de la victoria, sin vértigo ni miedo, nunca sabrá lo que es la felicidad, y lo que es aún peor: nunca hará nada que pueda hacer felices a otros."

    "El alemán resulta anguloso e inhábil cuando quiere afectar buenas maneras, pero es sublime y superior a todos cuando se le somete a la prueba del fuego. Y de este fuego alemán tendrán los elegantes buenos motivos para precaverse, no vaya a ser que un día los devore junto con todas sus muñecas e ídolos de cera."


    Viele sind hartnäckig in Bezug auf den einmal eingeschlagenen Weg, wenige in Bezug auf das Ziel.


      martes, 22 de marzo de 2011

      Historia de un naufragio.


      Del barco que llevo dentro.

      De que no sé si alguna vez realmente estuvo a flote. 
      De si alguna vez hubo más colores en el cielo que el gris.
      De si el mar en el que naufragó fue en el de tu pelo o en el de mis lágrimas.
      De si ya me cansé de navegar a la deriva.
      De que ya no te voy a escribir más desde esta isla desierta en la que me encuentro náufrago de mis recuerdos; donde los fantasmas que llevan tu rostro conforman mi pasado y se alimentan de cada suspiro que dejaste morir en mi oído.

      Ahora sí. 
      Viento en popa.

      lunes, 21 de marzo de 2011

      Cartas desde una isla desierta.

      *Genealogía del echar de menos:

      - Las horas en la cafetería.
      -La dialéctica con el Once cuando va fumado (siempre).
      - Los pelos del Mússol(ini) y nuestros mega piques acerca del tío de Historia del Arte.
      - El auto-reconocimiento desde la otra persona de mí en el Arnau y del Arnau en mí, hegelianamente hablando.
      - Nuestro ser y nuestro tiempo.
      - Las tensiones eternamente no resueltas.
      - Las mofas en metafísica.
      - El café con leche de soja desparramado por el suelo.
      - El té de y con limón.
      - El té de frutas del bosque.
      - Las cervezas del boludo a las 10 de la mañana.
      - Los petas a las 8 del Once.
      - Las horas muertas y no tan muertas jugando al póker.
      - Las discusiones sobre nacional socialismo con el Kiku.
      - Las discusiones sobre Hitler con Marta.
      - Las discusiones sobre las SS con el Once.
      - Las discusiones sobre el platonismo con el Once.
      - Las discusiones.
      - Las conversaciones que no tienen ni pies ni cabeza pero que sí, nos encantan y sí, sólo nos encantan a nosotros.
      - A la Estel·la, su radiante felicidad de niña inocente y sus presentimientos extraños que extrañamente siempre se cumplen. Siempre.
      - Sus teorías sobre el horóscopo. 
      - Los pelos del boludo después de tocárselos durante una clase de dos horas con Morey.
      - Las mismas frases que rescatamos del aliento de Morey en nuestros folios en blanco.
      - A Raquel por el pasillo de casualidad. 
      - A la Raquel en general.
      - El pelo de elfa de la Lluna.
      - El pasotismo del Pom y su eterna pregunta de 'si me puedes dejar los apuntes...' y su ignorancia sobre la existencia de Salvados por la campana.
      - De que nunca me aclaro con él de si hablamos en catalán o en castellano.
      - Las conversaciones con el David, que no las cambio por nada.
      - Al David, que no lo cambio por nada.
      - Los abrazos, los cotilleos y las pullas del Álex por no saber situar Salamanca en un mapa y confundir el pico más alto de España con otro que no era el Teide.
      - El que me compare con su hermana.
      - El que le encante que sea tan tajante y sincera a veces.
      - Al Ricardus de patatus y las preguntas a altas horas de la madrugada que me encogen el alma: ¿Qué es lo que más te da miedo en esta vida?
      - Su mirada perdida cuando le da vueltas a un tema en la cabeza.
      - Sus preguntas rompedoras de Kant en metafísica.
      - La serenidad y la madurez en algunos temas de la Agnès.
      - A la Agnès y su bajo.
      - La Laureta, la Ponena y la Sherita linda, mi trío catacroker favorito.
      - A los que saludas por el pasillo después de tantos años y aún y así no te sabes los nombres, pero da igual, que simplemente, son como vecinos.
      - Los gallegos y las horas en su casa.
      - Las tardes enteras en el balcón de la habitación de Lau leyendo y hablando sobre la locura mientras muy a menudo se me escapaba la mirada hacia los skaters de macba.
      - Al señor Alegre y sus anécdotas absurdas.
      - Las clases que todavía no he tenido con Caja y con Petit.
      - La María y sus tuppers de ensalada de lentejas.
      - La Mariona y su voz de nena.
      - Las clases que voy a hacer con Arnau.
      - Las conversaciones interminables con Arnau.
      - El insomnio en común con Arnau.
      - Las paranoias sobre el ser y sobre el tiempo con el Arnau.
      - Los autores, el alemán y la pasión en común con Arnau.
      - Al Arnau.
      - Sus ojos y los pantalones que 'te hacen buen culo, disculpa que te lo diga'.
      - La risa y la sonrisa de la Marta y sus ganas de 'Hay que decirle algo ya al de historia del arte, ¿no?'. Y lo descarada que puede llegar a ser.
      - El ponernos hasta el culo en el falafel de tallers y las conversaciones sobre submarinismo y el mar. 
      - Las imitaciones de los profesores con el David y lo mal que me sale hacerlas, sobre todo la del Pereña.
      - Lo mucho que nos reímos cuando las hago.
      - El comentar todos un mismo libro porque todos lo hemos leído.
      - Los actos de vandalismo que me hace hacer el Bo en pleno agosto, todo sea por el conocimiento y el cultivo del intelecto cognoscente subjetivo propio...
      - Leer las intimidades por escrito de los demás mientras los demás leen las tuyas con mucho interés y placer.
      - La maldita fotocopiadora y el papel que se ha quedado atrancado.
      - Las miradas con el de historia del arte.
      - Su pelo asqueroso.
      - El hablar sin conocer de nada con alguien que simplemente has visto en clase y quieres saber, no sabes por qué pero quieres saber, cómo le ha ido el examen que tú también acabas de hacer. La eterna pregunta del 'y tú qué preguntas has hecho? y qué has puesto'?.
      - El tráfico de libros.
      - El tráfico de apuntes que encierran la pregunta de 'me dejas los apuntes por favor? Es que los tuyos tienen mucho colorín!'.
      - Al Gallegu y su 'boli de la Caixa Penedès, que jo en tinc molts quartus estalviats aquí eh?'
      - El pegarle la bronca al Joan por fumar dentro de la cafetería.
      - El coco del Joan y su eterno trabajo con el Caja.
      - El ir a política después de haber salido la noche anterior y ser la única prima que ha acudido y encima después dejar los apuntes a los que se han quedado durmiendo.
      - Los eternos planes de la Silvia con ir al KGB y mi eterno 'sísí yo me apunto' aún a sabiendas que jamás acudiré a dicho lugar.
      - La dulzura de la Polita y su catalán de ses illes.
      - Su ropa siempre de Adidas.
      - El palo que siempre nos daba a las dos ir a Teoría del Conocimiento igual que acudir a Lógica. 
      - Las risas sobre el becerro.
      - Los bancos metálicos.
      - Las horas en el césped tomando el sol, la lluvia y lo que hiciera falta.
      - El césped jodido por el maldito huerto de las narices que ya no nos deja jugar a fútbol.
      - Nuestros pies descalzos en el césped jugando a fútbol.
      - Las anécdotas chorras de los filósofos, que sólo nos hacen gracia a nosotros.
      - Fantasear con el Arnau sobre Alemania.
      - Discutir sobre Sloterdijk con el Arnau.
      - El spleen del Arnau.
      - El doble de Benjamin.
      - La pecera.
      - Los lápices de la UB gratis con gomita y todo.
      - El pequeño Nietzsche pelirrojo que le regalé a David para su cumpleaños.
      - La afonía del Nietzsche.

      Porque somos únicos. Lo somos de verdad.

      sábado, 19 de marzo de 2011

      La espera como muerte del alma.

      Todos hemos esperado algo alguna vez.
      Todos hemos esperado a alguien otra vez.
      A otros el 'es demasiado tarde' nos huele a azufre y a melancolía enferma.
      Y es bien sabido  por el cuerpo esa irremediable sensación estomacal con sabor amargo a vacío interior.
      La búsqueda ha terminado. Ahora sólo existe la pasividad y la espera inconsciente a que algo mejor llegue.
      La apatía se abre el paso dejando lugar a toda inspiración bajo cero y mente en blanco.

      Sólo hay espacio para la música.
      Crystal clear to me that ive been killing time.

      sábado, 12 de marzo de 2011

      El hombre que desplegó mil corazones.

      Porque hay cosas que todos, TODOS, deberíamos saber.

      Descubrir que el corazón está compuesto de una única pieza quizá tenga más repercusiones que en el campo de la medicina.

      Porque a veces saber demasiado nos mata la curiosidad y la imaginación.


      http://www.tv3.cat/videos/900209

      viernes, 11 de marzo de 2011

      No te salves.

      No te quedes inmóvil
      al borde del camino
      no congeles el júbilo
      no quieras con desgana
      no te salves ahora
      ni nunca
      no te salves
      no te llenes de calma
      no reserves del mundo
      sólo un rincón tranquilo
      no dejes caer los párpados
      pesados como juicios
      no te quedes sin labios
      no te duermas sin sueño
      no te pienses sin sangre
      no te juzgues sin tiempo

      Pero si
      pese a todo
      no puedes evitarlo
      y congelas el júbilo
      y quieres con desgana
      y te salvas ahora
      y te llenas de calma
      y reservas del mundo
      sólo un rincón tranquilo
      y dejas caer los párpados
      pesados como juicios
      y te secas sin labios
      y te duermes sin sueño
      y te piensas sin sangre
      y te juzgas sin tiempo
      y te quedas inmóvil
      al borde del camino
      y te salvas
      entonces
      no te quedes conmigo.

      miércoles, 9 de marzo de 2011

      Sus penas son mis penas.

      Las del joven Werther.
      Querido Goethe, tú escribías para todos, no sólo para ti.



      Al sacudir por las mañanas el yugo de una pesadilla, es en vano que extienda los brazos hacia ella; en vano que la busque por la noche en mi lecho, cuando un sueño feliz y sencillo me hace creer que estoy en el campo, sentado a su lado, estrechando su mano, y llenándosela de besos. ¡Ah!, cuando todavía embriagado por el sueño busco esa mano y me despierto, un torrente de lágrimas brota de mi corazón oprimido, y lloro sin consuelo, pensando en las tinieblas de lo por venir.

      Por la noche

      Me he encontrado hoy con mi diario entre las manos, del que apenas me ocupo hace tiempo, y noto con estupefacción el modo que he tenido de avanzar a sabiendas, paso a paso, en este negocio, conduciéndome como un muchacho a pesar de haber visto siempre con claridad mi situación. Hoy mismo la veo clara como la luz, y, sin embargo, no hay un solo síntoma de alivio.


      martes, 8 de marzo de 2011

      Amén.



      Y la inflexión, a partir de esto, que se da en la modernidad, es que el hombre decide reponerse como fue en el principio, ser libre. Libertad, será por tanto ser libre salvo que me lo impida el derecho.
      La existencia antigua se caracteriza por una especie de trasferencia del derecho de personas al derecho de cosas, gente que deja de tenerse y pasa a ser propiedad de otro. La moderna, vista kantianamente, por transferencia del derecho de cosas al de persona, una cosa sagrada y santa queda convertida como base de las personas, un no tenerse, y el hombre deja de ser libre o esclavo, y la libertas deja de ser una institutio y pasa a ser base del derecho, no en una institutio más al lado de la servitas.
      El hombre se repone como era al principio. Y ¿qué fuerza admite que me puede impedir el ejercicio de la libertad? la fuerza necesaria para hacer valer el principio de libertad, y ¿qué derecho me impide? el igual derecho de los demás. 
      Todos estos elementos son transformaciones de aquellos elementos del derecho romano.


      lunes, 7 de marzo de 2011

      Sobre la destrucción de los cobardes y el alma como contenedor.

      How long has it been?
      Oh it feels like years, but I’m sure it’s just been days.



      (Manchmal bin ich froh hier zu sein..)


      *
      Hoy rompo lanzas a favor de todos aquellos que lucharon alguna vez por lo que realmente querían. Por aquellos que dejan que la pasión gane siempre por encima de todo y todos. Por aquellos que se abandonan al tiempo del contratiempo, del actuar a contrarreloj. De los que se saben bien y saben qué mal gusto tiene la derrota. Por aquellos que no quieren perder el tiempo con la razón y también se abandonan a la pasión y a los sentimientos. Por los que no viven por vivir. Por aquellos que saben en qué lado de están. 
      Hoy rompo flechas, hoy habla mi fiel amigo de noches en vela, Nietzsche:


      Contempla el rebaño que paciendo pasa ante ti: no sabe qué significaba el ayer ni el hoy, salta de un lado para otro, come, descansa, digiere, salta de nuevo, y así de la mañana a la noche y día tras día, atado estrechamente, con su placer o dolor, al poste del momento y sin conocer, por esta razón, la tristeza ni el hastío.


      La capacidad de olvidar [...] mientras la felicidad dura; quien no es capaz de instalarse, olvidando todo el pasado, en el umbral del momento, el que no pueda mantenerse recto en un punto, sin vértigo ni temor, como una Diosa de la Victoria, no sabrá qué cosa sea la felicidad y,peor aún, no estará en condiciones de hacer felices a los demás.

      Lo pasado ha de olvidarse, para que no se convierta en sepulturero del presente.
      Me refiero a esa fuerza para crecer desde la propia esencia, transformar y asimilar lo que es pasado y extraño, cicatrizar las heridas, reparar las pérdidas, rehacer las formas destruidas. 



      miércoles, 2 de marzo de 2011

      Espectáculo.

      Señoras y señores: esto es un circo. Palomitas, farándula y hasta espectáculos con animales: cerdos, lobas! También locos, vagabundos y mentirosos! Pasen y vean! Disfruten! Pero sobre todo: no se olviden dejar su dignidad y sus sueños a la entrada que aquí no hay cabida para tanto!

      No olviden también que aquí el motor de la eficacia de nuestras ventas es el cinismo, el sarcasmo y la confusión! Vengan! No teman! Aquí sus miedos no tendrán nada que envidiar a los que traigo yo misma!
      Vean a la mujer vacía! Capaz de no sentir nada de nada a pesar de parecer normal!! Pueden tocarla si quieren que no sentirá nada!
      Ahora vengan aquí a ver al hombre sin fuerzas! Asombroso ¿eh? Es incapaz de luchar por absolutamente nada!! 
      Ahora por aquí, por favor! por aquí! Vean a la niña con un agujero en el alma! Alguien la apuñaló de un día para otro y desde entonces tiene que convivir con el alma agujereada! Toquen, toquen! Es totalmente real! Ahora por aquí: vean algo irreal! Mucho mejor que la mujer barbuda!  Hermanas siamesas!! A mi derecha: La chica sin cabeza!!! Dicen que un día, de pensar tanto, le explotó la cabeza!! La leyenda cuenta que alguien guardó los pedacitos de cerebro en un frasco! Y a mi izquierda: La chica que nunca duerme!! Es totalmente real y cierto!! La persona que es incapaz de dormir más de 3 horas seguidas!! Sorprendidos se hallan verdad??? Es toda una reliquia! Los rumores dicen que está tan cansada de no poder dormir que parece un cadáver cuando intenta moverse!! Una delicia para todos!! Pinchen con un palo a vuestra merced!

      Dejen sus motivaciones a un lado hombre! Que aquí hay apatía para todos y todas!! 

      Pero sobre todo para mí.


      *Incapacidad de ser felices la tenemos todos. Unos más que otros. A otros más que a unos nos aterra la idea de ser felices y por eso rehusamos y huimos, como alma que lleva el diablo, ante la posibilidad de ser amados.
      He escrito esto tantas veces que es casi como un ensalmo. Nunca sabré de qué color son tus ojos, nunca adivinaré el olor de tu pelo, viviré con la duda de cuántos lunares hay en la constelación de tu espalda, que me aterro sólo de pensar que mi piel ya no fabricará más escalofríos en cascada, que ya no oiré tu respiración jadear en las antípodas de mis orejas. Que el echarte de menos se ha convertido en una religión a la cual soy una firme creyente. Que tus caricias, que me inventaron de nuevo, ahora ya no están para seguirme inventando. 
      Que a pesar de todo, pase lo que pase, Jane Doe seguirá siendo mi canción.

      At least in the dark where I'm searching for meaning
      When I'm just searching for something

      Insomnio.

      Déjame que te hable sobre el insomnio esta vez.
      Déjame que te explique como el hecho
      de no poder dormir se convierte cada
      vez con más fuerza en un acto de
      violencia y lucha continua contra mis
      sábanas. 
      Déjame que te radiografíe mis
      pensamientos cuando no puedo dormir.
      Déjame enseñarte en qué se ahoga
      el alma cuando no puedo cerrar los ojos.
      Es la misma película de cada noche.
      La misma escena, los mismos personajes,
       la misma ubicación: el blanco
      del techo. Porque todos los
      techos son iguales, igual que todas
       las noches de insomnio son iguales.

      No hay descanso para las mentes que sólo anhelan el conocimiento, no hay descanso para los cuerpos.
      Déjame explicarte qué es mirar el reloj en cada muerte de un suspiro. Como si alguna vez de todas las que lo miro, como a escondidas, fuese a marcar la hora de levantarme y empezar de nuevo un día que parece que nunca llega a terminar.
      Déjame que te cuente, amiga mía, qué es no poder dormir aunque lo desees con todas tus fuerzas. Como si todos los fantasmas del pasado acecharan tu cabeza cuando apagas la luz, como aguardando ese momento, como si todos llevaran la misma máscara, como si sólo vivieran para la noche, para MI noche.
      Esta noche es de Herder.
      *

      Would you carry me across the sea?

      martes, 1 de marzo de 2011

      Sobre la soledad.


      Hay días en los que la vulnerabilidad gana la batalla y la soledad acecha nuestro cuerpo. La irremediable sensación de sentirse sólo se hace inmediata y el azote inesperado de ésta es bastante duro, como cuando te tiran un vaso de agua fría en la cara. Los momentos en los que nada te conecta con la realidad se suceden en cascada. Tampoco pasarse horas mirando el paisaje desde un tren en marcha no ayudan demasiado a no sentirse una persona más entre tantas personas que hay en tu vida. Días donde los nombres tienen connotaciones oscuras y donde cada canción parece que esté escrita para ti. Y te sientes fuera de sitio en cualquier lugar. Las calles ya no son algo público y cada persona es más extraña que nunca. Como víctimas, nos encontramos en un perpetuo bucle de sinsentido. Vivimos porque hay que vivir, por vivir algo e ir tirando. Pero hay algo en la cara de la gente que delata la infelicidad. Todo esto se traduce en la apatía. La gente está demasiado cansada ya de luchar y en realidad no ha luchado por nada. No hay sueños. No hay aspiraciones y no hay metas tampoco.

      ¿No es hora de hacer caso al Nietzsche que llevamos dentro? Aprender a luchar por nuestros sueños y metas y aprender a convivir un poco en soledad para conocernos mejor a nosotros mismos. ¿Qué es la vida si no eso precisamente? ¿Una lucha a contracorriente?
      Eso sí, los expertos recomiendan soledad sólo en pequeñas dosis, que en grandes cantidades a nadie le gusta tomarla.


      "La felicidad sólo es real cuando es compartida" 


      * *

      Let's talk about the old days,
      Let's talk about your friends,
      Let's talk about the summer
      And how you wish it wouldn't end.
      Did I forget to tell you how pretty you looked in that dress?
      In the first time that i saw you you cleaned the mess from my head.
      And I don't mind If we take our time. No, I don't mind.
      Lets go walkin' on the boardwalk, dip our feet into the sea. 
      Lets find ourselves lost for hours until we find ourselves a drink.
      Lets talk that sun into seeting,
      Just need the sound of your voice. Need that calming and the comfort, 
      Something to drown out the noise.










      Something I've been meanin' to tell you about three years and a day:
      I'd very much like to get merried... Maybe have kids and move away,
      'Cause there ain't nothing like your smile, your legs and those eyes.
      I will beg and steal and borrow to keep you safe your whole life.

      miércoles, 23 de febrero de 2011

      Yo soy un destino.

      *Cómo se llega a ser lo que se es*.

      Sí, aquí tenéis al hombre, podéis mirarlo; pero no olvidéis que bajo su humana figura se esconde un dios... Aquí estoy yo, el primer espíritu del siglo, olvidado y despreciado por todos vosotros; soy un desconocido, a pesar de mi grandeza; incluso camino rápidamente hacia la cruz: hacia la demencia, que pronto me arrastrará a sus tinieblas. Mas a pesar de vuestro olvido y vuestro desprecio, yo soy un destino, soy el heraldo de una nueva época, sobre mí pesa una responsabilidad indecible... Pues yo llevo sobre mis espaldas el destino de la humanidad. Yo me opongo a todos vosotros, soy un osado que se ha atrevido a descubrir la mentira de milenios y vengo a anunciaros una edad trágica: habrá guerras como no las ha habido nunca.


      Todos somos un destino. Tú también.


      jueves, 17 de febrero de 2011

      Quisiera.

      Quisiera no estar cansada.
      Es como cuando miro por la venta y veo todos esos puntos brillantes entre el manto negro de la noche. Así te encuentro a ti, como un punto de luz cuando sólo hay oscuridad. Y es que realmente no sé cómo agradecerte las cosas. Como si cualquier cosa quedara a medias, como si todo fuera realmente poco; y lo que te ofrezco es poco. Así es como yo quiero verte. Así es como te deseo. Con gratitud. Con tristeza y siempre desde lejos. Aunque siempre acabas tan cerca. Tan irremediable es escribir sobre la soledad como sentirla. ¿Quién no se ha sentido nunca solo? ¿Quién no se ha dejado llevar por la oscuridad de la habitación?Con esas luces, que ahora están apagadas, y esas dudas que aprietan más que las sábanas que cubren tu cuerpo. Que te has dado cuenta de que no hace falta que sea de noche par que todo esté oscuro, ¿verdad?. Que la vulnerabilidad gana la batalla. Que hoy en día es más fácil sentirse solo que sentirte, así, en general, como sin querer. Que individualmente ya no te encuentras, que todas tus preguntas no tienen respuesta y eso alimenta tu soledad sin darte cuenta. Al menos te encuentras en tus libros. Al menos la literatura te acompaña, como si por un momento todos los sentimientos que te recuerdan que eres un cadáver desaparecieran. Y desaparecen. Realmente lo hacen. Y bienvenida al mundo de la Filosofía, hey, ponte cómoda pequeña.

      miércoles, 16 de febrero de 2011

      Difícil adiós.

      Y qué difícil es decir adiós cuando ya nadie parece entender tu idioma.
      El problema no es que las despedidas estén sobrevaloradas, sino que, el hecho de despedirse de alguien connota ciertos conceptos que son totalmente automáticos a la hora de, simplemente, despojar a alguien de tu vida. 
      Así, como desgajados, un día se da un reencuentro con alguien que solía ser parte importante y nuclear de tu vida y el momento se deja adivinar como extraño. Esa persona se te hace extraña. Extraña al habla, extraña a la vista, al tacto, al olfato y extraña la melodía de su voz. Extraña la situación. Entonces es cuando caes en que, un día, esa persona se fue de tu vida y ni te diste cuenta. ¿Cuándo empezamos a perdernos?
      El hecho de no darse cuenta acarrea en su espalda la aflicción. Aflicción de no haberte dado cuenta. Aflicción de todo lo que pagarías por volver atrás y recuperar un pedazo de esa persona. Aflicción por el extrañamiento del momento. Y simplemente, eso está sucediendo y en el fondo ya lo veías venir, ¿verdad?. ¿Por qué dejamos que las personas se vayan de nuestra vida?. ¿Por qué nos importa tan poco quién entra y quién sale?. Y ¿por qué es tan importante quién se queda?. Fácil preguntar, algo turbio responder. Entonces tu cuerpo, como un hotel  hospeda tus sentimientos: están allí, como provisionalmente, no los sientes como tuyos. 
      Con lo fácil que es la vida y cómo nos encanta enredarla. En realidad, todo ocurre por una razón y los hechos que se suceden en nuestra vida son una trenza enorme que tejemos con nuestras propias manos. 
      Así, si alguna vez no me he despedido de alguien que ha sido una parte importante de mi vida y ahora ya no lo es, con todo esto: hasta siempre. Seguramente te guardaré en un rincón de mi recuerdo y te guardaré un pedazo de mi alma por si alguna vez decidieras volver, pero quizá ya sea demasiado tarde: las personas se acaban igual que se acaba el tiempo, es irremediable ser finito. 
      El curso de la vida lo requiere, personas que salen y personas que entran a ese hotel que ahora es tu cuerpo, es tu alma. Si alguien anhela quedarse, siempre hay alguna habitación libre.