
Del barco que llevo dentro.
De que no sé si alguna vez realmente estuvo a flote.
De si alguna vez hubo más colores en el cielo que el gris.
De si el mar en el que naufragó fue en el de tu pelo o en el de mis lágrimas.
De si ya me cansé de navegar a la deriva.
De que ya no te voy a escribir más desde esta isla desierta en la que me encuentro náufrago de mis recuerdos; donde los fantasmas que llevan tu rostro conforman mi pasado y se alimentan de cada suspiro que dejaste morir en mi oído.
Ahora sí.
Viento en popa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario