*Genealogía del echar de menos:
- Las horas en la cafetería.
-La dialéctica con el Once cuando va fumado (siempre).
- Los pelos del Mússol(ini) y nuestros mega piques acerca del tío de Historia del Arte.
- El auto-reconocimiento desde la otra persona de mí en el Arnau y del Arnau en mí, hegelianamente hablando.
- Nuestro ser y nuestro tiempo.
- Las tensiones eternamente no resueltas.
- Las mofas en metafísica.
- El café con leche de soja desparramado por el suelo.
- El té de y con limón.
- El té de frutas del bosque.
- Las cervezas del boludo a las 10 de la mañana.
- Los petas a las 8 del Once.
- Las horas muertas y no tan muertas jugando al póker.
- Las discusiones sobre nacional socialismo con el Kiku.
- Las discusiones sobre Hitler con Marta.
- Las discusiones sobre las SS con el Once.
- Las discusiones sobre el platonismo con el Once.
- Las discusiones.
- Las conversaciones que no tienen ni pies ni cabeza pero que sí, nos encantan y sí, sólo nos encantan a nosotros.
- A la Estel·la, su radiante felicidad de niña inocente y sus presentimientos extraños que extrañamente siempre se cumplen. Siempre.
- Sus teorías sobre el horóscopo.
- Los pelos del boludo después de tocárselos durante una clase de dos horas con Morey.
- Las mismas frases que rescatamos del aliento de Morey en nuestros folios en blanco.
- A Raquel por el pasillo de casualidad.
- A la Raquel en general.
- El pelo de elfa de la Lluna.
- El pasotismo del Pom y su eterna pregunta de 'si me puedes dejar los apuntes...' y su ignorancia sobre la existencia de Salvados por la campana.
- De que nunca me aclaro con él de si hablamos en catalán o en castellano.
- Las conversaciones con el David, que no las cambio por nada.
- Al David, que no lo cambio por nada.
- Los abrazos, los cotilleos y las pullas del Álex por no saber situar Salamanca en un mapa y confundir el pico más alto de España con otro que no era el Teide.
- El que me compare con su hermana.
- El que le encante que sea tan tajante y sincera a veces.
- Al Ricardus de patatus y las preguntas a altas horas de la madrugada que me encogen el alma: ¿Qué es lo que más te da miedo en esta vida?
- Su mirada perdida cuando le da vueltas a un tema en la cabeza.
- Sus preguntas rompedoras de Kant en metafísica.
- La serenidad y la madurez en algunos temas de la Agnès.
- A la Agnès y su bajo.
- La Laureta, la Ponena y la Sherita linda, mi trío catacroker favorito.
- A los que saludas por el pasillo después de tantos años y aún y así no te sabes los nombres, pero da igual, que simplemente, son como vecinos.
- Los gallegos y las horas en su casa.
- Las tardes enteras en el balcón de la habitación de Lau leyendo y hablando sobre la locura mientras muy a menudo se me escapaba la mirada hacia los skaters de macba.
- Al señor Alegre y sus anécdotas absurdas.
- Las clases que todavía no he tenido con Caja y con Petit.
- La María y sus tuppers de ensalada de lentejas.
- La Mariona y su voz de nena.
- Las clases que voy a hacer con Arnau.
- Las conversaciones interminables con Arnau.
- El insomnio en común con Arnau.
- Las paranoias sobre el ser y sobre el tiempo con el Arnau.
- Los autores, el alemán y la pasión en común con Arnau.
- Al Arnau.
- Sus ojos y los pantalones que 'te hacen buen culo, disculpa que te lo diga'.
- La risa y la sonrisa de la Marta y sus ganas de 'Hay que decirle algo ya al de historia del arte, ¿no?'. Y lo descarada que puede llegar a ser.
- El ponernos hasta el culo en el falafel de tallers y las conversaciones sobre submarinismo y el mar.
- Las imitaciones de los profesores con el David y lo mal que me sale hacerlas, sobre todo la del Pereña.
- Lo mucho que nos reímos cuando las hago.
- El comentar todos un mismo libro porque todos lo hemos leído.
- Los actos de vandalismo que me hace hacer el Bo en pleno agosto, todo sea por el conocimiento y el cultivo del intelecto cognoscente subjetivo propio...
- Leer las intimidades por escrito de los demás mientras los demás leen las tuyas con mucho interés y placer.
- La maldita fotocopiadora y el papel que se ha quedado atrancado.
- Las miradas con el de historia del arte.
- Su pelo asqueroso.
- El hablar sin conocer de nada con alguien que simplemente has visto en clase y quieres saber, no sabes por qué pero quieres saber, cómo le ha ido el examen que tú también acabas de hacer. La eterna pregunta del 'y tú qué preguntas has hecho? y qué has puesto'?.
- El tráfico de libros.
- El tráfico de apuntes que encierran la pregunta de 'me dejas los apuntes por favor? Es que los tuyos tienen mucho colorín!'.
- Al Gallegu y su 'boli de la Caixa Penedès, que jo en tinc molts quartus estalviats aquí eh?'
- El pegarle la bronca al Joan por fumar dentro de la cafetería.
- El coco del Joan y su eterno trabajo con el Caja.
- El ir a política después de haber salido la noche anterior y ser la única prima que ha acudido y encima después dejar los apuntes a los que se han quedado durmiendo.
- Los eternos planes de la Silvia con ir al KGB y mi eterno 'sísí yo me apunto' aún a sabiendas que jamás acudiré a dicho lugar.
- La dulzura de la Polita y su catalán de ses illes.
- Su ropa siempre de Adidas.
- El palo que siempre nos daba a las dos ir a Teoría del Conocimiento igual que acudir a Lógica.
- Las risas sobre el becerro.
- Los bancos metálicos.
- Las horas en el césped tomando el sol, la lluvia y lo que hiciera falta.
- El césped jodido por el maldito huerto de las narices que ya no nos deja jugar a fútbol.
- Nuestros pies descalzos en el césped jugando a fútbol.
- Las anécdotas chorras de los filósofos, que sólo nos hacen gracia a nosotros.
- Fantasear con el Arnau sobre Alemania.
- Discutir sobre Sloterdijk con el Arnau.
- El spleen del Arnau.
- El doble de Benjamin.
- La pecera.
- Los lápices de la UB gratis con gomita y todo.
- El pequeño Nietzsche pelirrojo que le regalé a David para su cumpleaños.
- La afonía del Nietzsche.
Porque somos únicos. Lo somos de verdad.