sábado, 23 de abril de 2011

Johnny Quid



- ¿Ves ese paquete de tabaco Virginias que 

está al final del piano?

- Sí...
- Todo lo que debes saber de la vida está entre esas cuatro paredes. Una de tus personalidades es  seducida por ilusiones de grandeza. Un paquete dorado king size, con insignia real, Una atractiva invitación al glamour y la riqueza.  Una sutil sugerencia de que los cigarrillos son tus leales amigos. 
Y eso, Pete, es mentira.  
Tu otra personalidad intenta llamar tu atención al otro aspecto de la discusión. Escrito en aburridas letras blancas y negras,
está la declaración de que esos pequeños soldados de la muerte, de hecho, te matarán. 
Y eso, Pete, es verdad.
La belleza es un atractivo llamado hacia la muerte y yo estoy adicto al dulce sonido de su sirena. 
Lo que empieza dulce, termina amargo. Y lo que empieza amargo, se endulza. 

miércoles, 20 de abril de 2011

Dormir.

A veces duermo.
Es extraño, pero hay veces que consigo dormir. Es como que sucede y ya está.
Hay mucha gente que no aprecia las horas de más que se nos da a los que no podemos dormir. Horas que se mueren dentro de las páginas de un libro a altas horas de la madrugada de un día cualquiera; de un día tras otro.
Simplemente no se puede hacer nada. Debería estar durmiendo y simplemente no lo estoy.
Estoy demasiado cansada como para estar durmiendo. Hay tantas cosas por pensar que faltan horas. Horas que le robo a la noche.
Es así de simple y de complicado. Hay demasiado por soñar como para estar durmiendo. La gente duerme demasiado. La gente piensa demasiado y no sirve para nada. La gente usa demasiado el cerebro y muy poco el corazón. Hay muchos que ni siquiera usan el cerebro.
Es la inercia de la vida.


Pero hay veces que duermo.

viernes, 15 de abril de 2011

Abraxas.


Abráxame fuerte que ya no quedan abrazos.

Se conoce que Abraxas era el único capaz de dar el equilibrio ontológico que se daba entre las luchas continuas del mal y del bien, que conseguían, con todo éxito, desequilibrar esa balanza que conforma nuestra alma.
Quizá sea Abraxas el que ahora mismo manipula los títeres de la balanza de mi alma. No sé bien bien dónde la dejé o si alguien me la robó y luego huyó, como hace el diablo, que las roba y luego desaparece. Así eres tú. Así te veo, como un demonio.

Mientras mi balanza siga equilibrada, no habrá demonio ni deidad antigua que consiga desequilibrarla, los libros me han aportado más que cualquier cosa en todo este tiempo.
Aunque ahora no se puede hacer nada para dejar de sentirme como si fuera un receptáculo donde puedas dejar tu corazón cuando las cosas se te tuerzan. Así me hallo demasiadas veces, como un receptáculo vacío.

sábado, 9 de abril de 2011

No es el tiempo que pasa, sino el tiempo que no pasa.

En el fondo, como no dormía durante la noche, no servía para nada durante el día, no podía ejercer una profesión. Después de haber pasado toda la noche en vela, no se puede hacer el payaso durante el día, ni hablar de cosas que no te interesan. Creo que no está del todo mal padecer insomnio, porque te abre los ojos. El insomnio te coloca fuera de la esfera de los vivos, de la humanidad. Estás excluido. Y la vida sólo es posible mediante la discontinuidad. Por eso soporta la gente la vida, gracias a la discontinuidad que da el sueño. La desaparición del sueño crea como una continuidad funesta. Cuando estás en vela, estás solo… ¿con quién? Con nadie. Estás solo con la idea de la Nada. Pero resulta una evidencia, lo sientes casi físicamente y todas las cosas que eran sólo conceptos se convierten en realidades vivas. ¿Qué sentido tiene ese paso del tiempo? Tú estás ahí, todo el mundo ronca, el universo ronca y tú eres el único que está en vela. Sí, el insomnio es en verdad el momento en que estástotalmente solo en el universo. Totalmente.

En las 
noches blancas es en las que se crea… No sólo eso, sino que, además, comprende uno, sobre todo. Mire, la vida es muy sencilla: la gente se levanta, pasa la jornada, trabaja, se cansa, después se acuesta, se despierta y vuelve a empezar otra jornada. El extraordinario fenómeno del insomnio hace que no haya discontinuidad. El sueño interrumpe un proceso. Pero el insomne está lúcido en plena noche, en cualquier momento, no hay diferencia entre el día y la noche. Es como un tiempo interminable. El insomne vive en otra temporalidad; es otro tiempo y otro mundo, ya que la vida es soportable sólo gracias a la discontinuidad. En el fondo, ¿para qué dormimos? No tanto para descansar cuanto para olvidar. El tipo que se levanta por la mañana después de una noche de sueño tiene la ilusión de comenzar algo. Pero, si velas toda la noche, no empiezas nada. A las ocho de la mañana estás en el mismo estado que a las ocho de la noche y toda la perspectiva sobre las cosas cambia necesariamente. Me parece que, si nunca he creído en el progreso, si nunca me he dejado engañar por esa estafa, ha sido también por eso. No es el tiempo que pasa, es el tiempo que no pasa. Y eso cambia nuestra vida. La vida sólo es soportable si no estamos conscientes de cada momento que pasa; de lo contrario, estamos perdidos.





    viernes, 8 de abril de 2011

    Nos piensan.







    La vie est la farce à mener par tous.


    Ya lo decía Rimbaud: No pensamos, nos piensan.
    La moral es la debilidad del cerebro. La gente duerme demasiado y sueña más bien poco. Muy poco.
    Así, nos compran los sueños porque los vendemos. Nos conformamos y no luchamos. La venta de la pasión ha pasado de estar ilegalizada en el mercado negro a ser  el principal combustible de la sociedad del siglo XXI. La razón, que ha pasado a yuxtaponerse entre los conceptos del temor y el amor, ha deshecho por completo la oportunidad de las personas de ésta sociedad a dejar florecer la semilla nietzscheana que todos llevamos dentro. Y es así como el alma muere en vida. Es así como veo cadáveres intentar soportar el peso de esta vida sin darse cuenta de cuánto pesa. Todo es una farsa.
    Todo es mentira.
    Tú vida es mentira.
    Es una serpentina de ilusiones perfectamente trenzada con el poder que otorga la conformidad. El conformismo, síntoma del aburrimiento y la pasividad vital, es el protagonista de tu vida. Y tú, querido amigo, no eres más que un personaje secundario en la parodia teatral que conforman tus días. 

    *And I'm sorry, dear, but don't you dare say another word.


    Tal, yo hubiera sido mala insignia de posada.





    Después la tormenta cambió el cielo, hasta el anochecer.
    Fueron países negros, lagos, varas,
    columnatas bajo la noche azul, estaciones.

    lunes, 4 de abril de 2011

    Ingenieros del alma.

    Espías del presentimiento.

    Y aún y así no nos dejamos llevar por lo que sentimos. Tenemos demasiado miedo.

    domingo, 3 de abril de 2011

    El arte de complicar las cosas.

    (Y el resultado de llevar dos días sin dormir y seguir sin tener sueño.
    ¿Dónde habrá ido? ¿Dónde están las ganas de dormir? ¿Por qué sólo un cansancio infinito?)


    El empeño que demasiadas veces se pone a complicar las cosas debería estar considerado un Arte. A diferencia de otros, no está perdido, ni muchísimo menos. Son las ganas de no dejarse llevar por los sentimientos y darle la importancia infinita  y errónea que no se merece al cerebro, la razón y al pragmatismo.

    Son las oportunidades que se pierden en el camino hacia la muerte que configura la vida las que no vuelven a renacer.
    Sólo cabe el sentimiento de la apatía, la lástima, la pena, el vacío, la tristeza y quizá el agradecimiento.
    Pero sobre todo, se deja espacio al vacío.

    Señores, hoy nos hemos quedado sin combustible. Mi piel no volverá a estar en llamas durante mucho tiempo.