lunes, 10 de enero de 2011

Desde el sexto piso: Michelstaedter.

Beredt wird einer nicho
durch fremder Reden Macht,
ist nicht sein eigen Geist
zur Redlichkeit gebracht.

[No se vuelve uno elocuente por la fuerza de las palabras ajenas si su propio espíritu no está inclinado a la honestidad]

El dolor habla.
Quien quiere con fuerza su vida, no se conforma, por el temor de sufrir, con un vano placer que le sirva de escudo frente al dolor.

Se espera esperando que llegará la hora de irse en mala hora para ya no esperar.
Los hombres son como aquel que sueña que se está levantando y, cuando se da cuenta de que está todavía acostado, en lugar de levantarse se pone otra vez a soñar que se está levantando.
El hombre quiere de las otras cosas en el tiempo futuro aquello que le falta en sí: la posesión de sí mismo: más, por lo que quiere y por estar tan ocupado con el futuro, huye de sí mismo en todo presente.
Tantas cosas nos atraen en el futuro, y sin embargo, queremos poseerlas inútilmente en el presente.

*Sé que quiero y no tengo lo que quiero. Un peso pende de un gancho, y al pender sufre porque no puede bajar: no puede salir del gancho, porque lo que es peso pende y lo que pende depende.

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