Seguramente habría mil millones de temas sencillos con los cuales poder inaugurar este blog, tipo hacer críticas acerca de las películas que más me gustan (que no son pocas ni malas), la imposibilidad de funcionar cuando me siento sola.Tratando de no hacer alusión a un cierto tipo de personas ni hacer de esta entrada del blog algo totalmente infumable de leer acotaré la idea a algo así como: El por qué odio a Bukowski, el por qué de las ganas de torcer la cara cada vez que alguien se pone a halagar semejante mamotreto de historias que más tienen que ver con un guión perdido de algún director de cine porno mediocre que con lo que hoy en día entendemos por Literatura. También quiero aclarar que por muy atractivos que nos parezca a la opinión los juicios de valor también me entran ganas de ir al baño cuando alguien trata de basar sus argumentos apoyándose en semejantes teorías. Con esto quiero decir que yo también he sido víctima de algún que otro de sus libros; desgraciadamente tengo que decirlo en plural ya que esta pobre diabla le dio más de una oportunidad.
Vivo en una ciudad, donde, por cierto, me siento más parte del mundo que de este rincón del planeta, donde la gente directamente no lee.
Dejando de lado escritores de pacotilla como son los ya siempre presentes autores de best-sellers tipo Larsson y algún que otro Dan Brown, que andan por ahí sueltos escribiendo ¿historias?; he decidido centrarme en Bukowski porque sí. No hay un motivo concreto pero sí millones de ellos aparentes, así que, sin más dilación:
Nos reímos cuando creemos que es divertido que las personas normales tiendan a creer que lo bueno es lo caro, que es lo que más se vende o que simplemente se conforman con lo que les dan. Pero no serán ese círculo vicioso de personas postmodernistas, que dan por hecho de que es Bukowski un escritor al cual vale la pena leer, las víctimas principales de esta primera entrada; más que nada porque no vale la pena reparar en daños colaterales a la literatura de este señor.
Pero es esta clase de gente la que se podría calificar de 'los lectores' que dan apoyo económico y moral al alemán (aunque tiene más de americano que de alemán).
Son sus relatos los que hablan de sexo, drogas, putas y crimen; que él mismo tuvo el alarde egocéntrico de autoproclamarse escritor de realismo sucio. Pongámonos en situación: si tú dices ser un escritor de realismo sucio y tratas estos temas, me equivoco si pienso que al final ¿quien los cataloga como algo sucio eres tú mismo?, NO, con lo cual, acaba por responder al mismo objetivo que lo que trata de desacreditar. Pues bien, es más, si habla de ello explícitamente y el moralista sólo dice acerca de aquello que es pecado [me encanta esa palabra, tan occidental siempre] bien, ¡enhorabuena! porque eres un hombre muy explícito pero tú sigues diciendo que el sexo es sucio y tratas de sacar a la luz los horrores de las jeringuillas, heroína y ETS. ¿No es esto rozar los mismos sistemas de valor que el propio catolicismo que él tanto criticaba?. Peca de mayor demonización que el mismo catolicismo.
Una vez me enseñaron que las ideas siguen una propia mecánica interna que a veces escapa de las manos de quien escribe y este es uno de los casos. Bukowski, un hombre que dice de sí mismo representar todo aquello que ha sido prohibido por esa moral de origen cristiano y se dice de sí mismo que es un escritor del realismo sucio.
Relatos que hablan sobre personas que se hacen pajas bajo la mesa del escritorio del despacho mientras atienden a un nuevo cliente me suena más a una historia mala, rápida y fácil sobre alguna película porno barata más que del señor Bukowski.
Pero tranquilos que lo mismo pasa con los anarquistas, esos presuntos nihilistas y la nueva chorraizquierda postmoderna en su gran interés por combatir los términos heredados de tradiciones occidentales, hijas del cristianismo, pensamientos totalizantes, de los grandes relatos, de las éticas que no son más que una racionalización de los valores judeo cristianos y un largo etcétera.
No os preocupéis, otro día me meto por ahí en el debate Foucault VS Chomsky, esas dos caras diferentes de una misma moneda de izquierdas en la política; esa utopía VS la cara francesa postestructuralista, calva y con gafas en este caso, ah sí, y gayer.
Recuerden que odiar es gratis pero pensar lo es más.
Tambien Odio a Bukowski, influyo tanto en la mente de alguien muy querido que casi su vida se destruye!... prefiero leer historias inspiradoras, no historias de alguien que odia al mundo.
ResponderEliminarAwwww pensé que era la única que odiaba a Bukowski
ResponderEliminarTotalmente identificada con tu post. Hay contradicciones entre disfrutar los placeres y luego catalogarlos como algo sucio o pervertidos... Disfrutar de esas cosas de la vida y luego quejarte y decir que odias al mundo
ResponderEliminarGracias, ya era hora que alguien lo dijera. Gracias.
ResponderEliminarNo sé si por las mismas razones que tu, pero también detesto a Bukowski.
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